ESP

De la luz a la pintura

Durango es una ciudad generosa, la claridad de su cielo resulta conmovedora, levantar la vista y sentir como el azul puede ser tan diáfano, tan celestial. La  luz va definiendo las cosas hasta el infinito, regala a los ojos tantas lecciones para el mirar, esencia del sutil oficio del pintar.

Lenguaje ancestral, con el que comprobamos  e interpretamos nuestras circunstancias físicas y construimos nuestro mundo espiritual. Pensamiento sensible, inteligencia de los sentidos.

Es imposible pensar que de esa luz no surjan pintores.

José Luis Ramírez se encuentra en ese entorno, nacido bajo ese cielo de esa luz construye sus temas con apego realista, la definición que ella da alas cosas lo hace inevitable. Los temas son el cielo, las personas, su condición angelical y la naturaleza muerta (Suspendida) de alguna simbólica manzana; nos hace pensar en nuestra concisión  cíclica, la vida se repite pero jamás de evidentica manera, estamos construidos de la misma forma pero somos todos diferentes. Quizás quiera, José Luis, reflexionar sobre el papel que nos toca presentar en nuestro día, que tanto tenemos todavía de ángeles o ¿Echamos de menos nuestras alas?

Pablo Rulfo

México DF  febrero 2004

Avelinda Lesper

 

Espiamos a una mujer bañándose, nos mira retratando nuestra indiscreción. José Luis Ramírez pinta con realismo y cuida la textura de la piel  al tiempo que rompe con elementos que hacen del lienzo un muro invadido. Graffiti, rayones, dibujos infantiles en las paredes de un baño público.

Yuxtaposición/
Serie de pinturas de José Luis Ramírez,
Erik Castillo

 

José Luis Ramírez (Durango, Durango, 1981) ha venido construyendo, con la serie de pinturas Yuxtaposición, un discurso acerca de la posibilidad de funcionamiento del diálogo en la sociedad mexicana contemporánea. Desde el 2009, su trabajo juega con escenarios visuales en los que es evidente la estrategia de alteración del contexto donde aparecen los personajes. El culto que rinde el artista al registro cultural pop se ve potenciado por la manera en que presenta y articula las referencias a la industria del entretenimiento y al mundo de los afectos, manera que por cierto transforma el efecto candoroso de las figuraciones propias de la infancia en una sensación de colapso delirante.

            La sobreposición de iconografías de procedencia múltiple en cada una de las pinturas de José Luis Ramírez, produce una textura estilística que sólo podría entenderse como Pop-Art para el mundo en desarrollo; esto es sustancial, pues una de las principales aportaciones de los escenarios artísticos de países en crisis -cuya cultura es vasta y proactiva- es justamente la adaptación propositiva y crítica de tendencias originarias de los territorios estéticos y discursivos de Occidente avanzado. En este sentido, lo pop en la obra de Ramírez (en paralelo a un tipo particular de Neoexpresionismo) no representa una sensibilidad alineada con la estética procedente de la esfera industrial y mercadotécnica, sino, a la inversa, constituye un modo de ironizar a propósito del campo social que se vive actualmente en México, entendido como espacio anómalo sobre el cual, no obstante, es posible hacer conciencia a través de la experiencia de la fantasía.

            Cabe señalar que el pintor moviliza en los cuadros que conforman Yuxtaposición, un principio de arbitrariedad narrativa. Lo humano es próximo a lo animal, dado que sólo de esa forma es posible plantear una fábula sobre el tejido social, y la animalidad violentada en los entornos devastados de un espacio baldío es la alegoría irremediable de realidades que no pueden asimilarse más que bajo el signo de un teatro cruel. En muchas pinturas los personajes parecen tratar de proferir palabras o de plantearse pensamientos, y ello se nota en el uso que hace el artista de la convención para representar diálogos en la novela gráfica, es decir, en el recurso del globo de texto; sin embargo, ninguna textualidad aparece, los globos están vacíos o sólo contienen texturas abstractas: las condiciones de posibilidad del diálogo están canceladas por el yugo que las políticas de la simulación (y los simulacros de la política) han infligido e impuesto a la sociedad civil.

            Por otro lado, también es viable afirmar que la impresión que deja la pintura de José Luis Ramírez no es la de la violencia cruda o desmedida, más bien se trata de una suerte de catástrofe velada, en estado de ambigüedad poética. La presencia de lo diagramático o de la lógica de la cartografía enloquecida, de la señalética sin sentido aparente, y la discontinuidad en la construcción de las escalas visuales son, junto con el protagonismo sostenido de la fabulación animal, los elementos que producen la energía del imaginario del artista. La serie pictórica puede interpretarse, entre otras lecturas, como un flujo sarcástico donde la invocación de las potestades metafísicas y de las jerarquías políticas no corresponde a noción de orden alguna. La realidad figurada en las obras –siempre caracterizada por la presencia equívoca de Pinocchio- es un paraje habitado por un niño-explorador (¿la conciencia?) que es testigo del detritus donde yacen los restos de las instituciones y los individuos; testigo trágico de un universo de abandono salvaguardado por el sueño precario de un perro-guardián, que quizá simbolice al acompañante escatológico que lleva hacia la región de la entropía a cualquier posibilidad de diálogo en el presente.

ENG

From Light to Painting.

Durango is a generous city; the clarity of its sky is moving, looking up and feeling how the blue can be so diaphanous, so heavenly. Light defines   things to infinity; it gives the eyes many lessons for watching, subtle essence of the craft of painting.

Ancient language with which we confirm and interpret our own physical circumstances and build our spiritual world. Sensitive thought, intelligence of the senses.

It is impossible  to think that from that light painters could not emerge.

José Luis Ramírez finds that environment, born under that sky and from that light he builds his themes with realistic attachment, the definition that it brings to things, makes it inevitable. The subjects are the sky, the people, their angelical condition and still life (suspended) from any symbolical apple; it makes us think in our own cyclical conciseness, life repeats itself but never in an obvious way, we are made the same but are all different.

Maybe, José Luis, would like to reflect on the role that we are meant to present in our day, how much  angels  we’ve got left or if we miss our wings.

México DF  february 2004

Avelinda Lesper

 

We spy on a woman bathing; she looks at us challenging our discretion. José Luis Ramírez paints with realism and looks after the texture of the skin and at the same time, he breaks the elements that make the canvas an invaded Wall. Grafffiti, scratches and childish drawings  on the walls of a public bathroom.

Juxtaposition /
Series of paintings of José Luis Ramírez
Erik Castillo

 

José Luis Ramírez (Durango, Durango, 1981) has come constructing, withthe series of paintingsJuxtaposition, a speechaboutthepossibility of functioning of the dialogue in thecontemporaryMexicansociety. From 2009, hisworkplayswith visual stageswhereisclearthestrategy of alteration of thecontextwherethepersonagesappear. Thecultthattheartist produces tothe cultural record pop turnsoutto be promotedbytheway in which he presents and articulatesthereferencestotheindustry of theentertainment and theworld of theaffections, waythatcertainlytransformstheinnocenteffect of theproperimaginings of theinfancyinto a sensation of deliriouscollapse.

 

Theoverlay of theiconographies of multipleorigin in each of thepaintings of José Luis Ramírez, produces a stylistictexturethatmightonly be understoodlike Pop-Art fortheworldwithdevelopment; thisissubstantial, sinceone of themaincontributions of theartisticcountriesstages in crisis - whose culture isvast and proactive - itisexactlythepurposefuladaptation and criticism of original tendencies of theesthetic and discursiveterritories of advancedOccident. In thissense, the Pop-Art in Ramírez'swork (in parallelto a particular type of Expressionism) doesnotrepresent a sensibilityalignedwiththeestheticsproceedingfromthe industrial sphere and servicesmarket, but, onthecontrary, itconstitutesansatirizewayconcerningthe social fieldthroughthatonelives at present in Mexicounderstoodlikeanomalousspaceonwhich, nevertheless, itispossibleto do conscienceacrosstheexperience of thefantasy.

 

Itisnecessarytopointoutthatthepaintermobilizes in thepicturesthatshapeJuxtaposition, a beginning of narrativearbitrariness. The human thingisnexttothe animal thing, sinceonly soitispossibletoraise a fable onthe social textile, and the animal violence in thedevastatedenvironments of anuncultivatedspaceisthe irremediable allegory of realitiesthatcannot resemble any more thanunderthesign of a cruel theater. In manypaintingsthecharactersseemto try todropwordsorthoughtsappear, and itisevident in the use thattheartist of theconventionrepresent dialogues in thegraphic novel, thatistosay, in theresource of theballoon of text; nevertheless, no textualidadappears, theballoons are emptyoronlycontainabstracttextures: theconditions of possibility of the dialogue are cancelledbytheyokethatthepolitics of thesimulation (and thedrillsof thepolitics) has inflicted and imposedtothe civil society.

 

Ontheotherhand, alsoitis viable toaffirmthattheimpressionthatleavesthepainting of José Luis Ramírez isnotthat of theraworexcessiveviolence, ratheritis a question of a luck of veiledcatastrophe, in thestate of poeticalambiguity. Thepresence of thediagrammaticor of thelogic of thefrenziedcartography, of theapparentmeaninglessignaling, and thediscontinuity in theconstruction of the visual scalesthere are togetherwiththesupportedleading role of the animal fabulation, theelementsthat produce theenergy of theimaginaryone of theartist. Thepictorial series can be interpreted, betweenotherreadings, like a sarcasticflowwheretheinvocation of themetaphysicalauthorities and of thepoliticalhierarchiesdoesnotcorrespondtonotion of anyorder. Therealityrepresented in theworks – alwayscharacterizedbytheequivocalpresence of Pinocchio - is a place inhabitedby a child - explorer (theconscience?) thatis a witness of the detritus wherethe lie theremains of theinstitutions and theindividuals; tragicwitness of a universe of abandonmentsafeguardedbytheprecarioussleep of a watchdog, whichperhapssymbolizestheeschatologicalaccompanistwho leads towardstheregionfromtheentropytoanypossibility of dialogue in thepresent.

Luciano Spano parís 2008

El arte es sin duda una expresión humana que necesita una extenuante entrega a fin de alcanzar a dominar el oficio especifico, ya que por la técnica que el dialogo a establecer con el espectador puede llegar a concretar la idea concebida.

Estas ideas parten de una búsqueda absoluta de la verdad y corresponden a una autocrítica constante y del entorno. Es buscando en el fondo de la propia existencia de la historia que el hombre artista llega a conocer sus propios universales miedos, ansias y sentimientos, comunes a la propia época y a todos los hombres, es el que con extrema fuerza debe llegar a riesgo de la incomprensión de la sociedad de su tiempo y aun de equivocarse.

Si estas manifestaciones críticas de la verdad no llegan a crear conciencia en su propia época es bien posible que lleguen posteriormente si las circunstancias lo propician.

El conformismo, enfermedad del ser humano ha encontrado en nuestro tiempo tierra propicia para desarrollarse, regodeándose con todos los elementos que la súper modernidad pone a su alcance, ha devastado el mismo sentido de la vida y es en el arte que encuentra su opuesto hacia el conocimiento.

En la obra de José Luis Ramírez este malestar se evidencia y adquiere su verdadero valor principalmente a través de su temática y la critica que desarrolla es desde mi punto de vista un acertado acercamiento a la intuición que el arte es dado a tener de las realidades específicas y universales de las vivencias inherentes a nuestro ser en la creación.

Pensamiento crítico que si bien parte y se desarrolla a través del intelecto y el análisis de comportamientos afines a nuestras relaciones, persigue y se reafirman en el gran conocimiento que este artista tiene del dibujo y en su concepción de la forma y el movimiento especifico a la figura humana y su permanente en el entorno, así como en el manejo de la técnica propiamente pictórica que no se queda en la solución plana de un conocimiento adquirido, sino se adentra en la fundamental idea de la manera abordada a través de una sincera pasión, prolongación de la esencia que fluye de las entrañas y se plasma en sus telas.

Estas ideas que la pintura ha abordado desde siempre en la historia, en la obra de José Luis Ramírez  pasan por un tamiz que además de autentificarlas les añade un rasgo de transgresión que las vuelve de gran contemporaneidad, de tal manera que no se puede calificar como retro, clásicas o retoricas ya que nos proponen formas nuevas de percibir la realidad.

Habilidad en la estructuración del espacio, rigor en su trazo, la habilidad de su mano, el acertado acercamiento  a temas de actualidad, hacen que su propuesta sea de gran calidad y que la comunicación deseada alcanza su objeto.

Nos sorprende con obras como línea amarilla o sueño azul donde el dramatismo ó la sensualidad propias del tema, son en gran parte sustanciados y potenciados por la emoción que sucede a un hecho vivido en propia carne y los complementa su saber de la pintura.

Existe por demás un análisis profundo de la comedia a través de múltiples acentos de lúdicas percepciones de sucesos aparentemente casi cómicos que en el fondo son acercamientos a un realidad de orden crítico, donde el drama prevalece como un a verdad inquietante y la luz de una esperanza se confunde al ocaso.

La pintura no se ha disuelto como se ha disuelto el sueño ni la utopía, latente en el ser humano, persigue el interés por los valores que nos debieran acercar a una historia nueva sin mentiras.

Luciano Spano parís 2008

Luciano Spano parís 2008

The art is undoubtedly a human expression that needs an exhausting delivery in order to manage to dominate the specific office, since for the skill that the dialogue to be established with the spectator can go so far as to specify the conceived idea.

 

These ideas depart from an absolute search of the truth and correspond to a constant self-criticism and of the environment. It is looking at the bottom of the proper existence of the history that the man artist goes so far as to know his own universal fears, avidity and feelings common to the proper epoch and to all the men, it is the one that with extreme force must come at the risk of the incomprehension of the society of its time and even of being wrong.

 

If these critical declarations of the truth do not go so far as to create conscience in their own epoch it is quite possible that they come later if the circumstances propitiate it.

 

The conformism, illness of the human being has found in our time propitious ground to develop, gloating over all the elements that the super modernity puts to its scope, it has devastated the same meaning of life and is in the art in which it finds its put up one towards the knowledge.

 

In the work of José Luis Ramírez this discomfort is demonstrated and acquires its real value principally across its subject-matter and the criticism that it develops is from my point of view a guessed right approach to the intuition that the art is given to have of the specific and universal realities of the experiences inherent in our being in the creation.

 

Critical thought that although it sets off and develops across the intellect and the analysis of related behaviors to our relations, it chases and is reaffirmed in the big knowledge that this artist has of the drawing and in its conception of the form and the specific movement to the human figure and its perm in the environment, as well as in the handling of the properly pictorial skill that does not remain in the flat solution of an acquired knowledge, but penetrates into the fundamental idea of the way tackled across a sincere passion, extension of the extract that flows of the entrails and takes shape on his paintings.

 

These ideas that the painting has tackled for ages in the history, in the work of José Luis Ramírez happen for a sifter that in addition to authenticating them adds to them a feature of disobedience that turns them of big contemporaneity, in such a way that it is not possible to qualify like retro, classic or rhetorical since they propose to us new ways of perceiving the reality.

 

Skill in the structure of the space, rigor in its line, the skill of its hand, the guessed right approach to actuality topics, they do that its proposal is high quality and that the wished communication reaches its object.

 

We surprise it with works like yellow line or blue sleep where the dramatism or the sensuality proper of the topic, they are largely substantiated and promoted by the emotion that happens to a fact lived in firsthand and his knowledge of the painting complements them.

 

A deep analysis of the comedy exists for the others across multiple accents of playful perceptions of seemingly almost comical events that in the fund are approaches to a reality of critical order, where the drama prevails like one to worrying truth and the light of a hope makes a mistake to the west.

 

The painting has not dissolved as the sleep has dissolved not the utopia latent in the human being, chases the interest in the values that must to us bring over to a new history without lies.

Jose Luis Ramirez © 2019